Dec. 28, 2025
“Salva, Señor, porque el piadoso deja de ser; porque la fidelidad ha desaparecido entre los hijos de los hombres. Falsedad habla cada uno con su prójimo; hablan con labios lisonjeros y con doblez de corazón.”
Este es un lamento del rey David, y es el mismo clamor que hoy puede hacer cualquiera que practica la piedad. Este salmo trae consuelo a todo aquel que ha experimentado tristeza y desaliento al ver cómo personas que tenía en alta estima por su testimonio visible de piedad caen y pecan contra Aquel que vino precisamente a salvarnos de nuestros pecados.






